04 Dec Andy, el perro callejero que inspiró el nacimiento de un equipo de rescate.
Por Patricia Salas
Andy llama a casa a un pequeño pueblo en el interior de Panamá. Él tiene años de deambular por la playa y sus alrededores en busca de comida y refugio. Él es un perro grande y cariñoso, dulce y juguetón.
Según los lugareños, Andy apareció un día en el area, y encontró refugio fuera de la pequeña choza de un pescador. De vez en cuando, el Pescador le arrojaba algunos trozos de comida, pero no era mucho. Andy no tenía ni un depósito de agua para satisfacer su sed, solo bebía de un charco de agua de lluvia.
Durante años alimenté a Andy cuando lo veía en la playa, durante el tiempo que estuve de visita. No sabía por dónde andaba o dónde vivía. Cada vez que terminaba de alimentar a los otros perros, Andy ya alimentado, ya se había ido.
Por cada día que alimentaba a Andy, este se desaparecía por 2 ó 3 días, y algunas veces por periodos más largos.
Un día, Andy apareció muy, muy enfermo, cerca de la muerte, irreconocible. Tom, un Vecino, lo vio entonces, y quiso ayudarlo. Es entonces que Tom lo llamó “Andy”.
Así es como comenzó “Panama Andy’s Rescue”, traducido a “El Rescate de Andy Panama”, un sueño que Tom tuvo por ya hacía tiempo, siendo El un amante de los animales. Debo de confesar que también mi sueño, pues siempre he querido ser capaz de satisfacer en estos pobres perros abandonados, maltratados y olvidados su hambre de comida, amor y poder hacer que reciban el necesario cuidado veterinario.
Tom intentó capturar a Andy, para llevarlo a un Dr. Veterinario, antes de su regreso a los Estados Unidos, pero no tuvo éxito.
Los perros callejeros han sufrido tanta crueldad que no confían fácilmente en ningún ser humano.
Entonces Tom y yo nos unimos, para ayudar a Andy, y fue que Tom creó Andy Panama’s Rescue.
Después de la partida de Tom, me llevó algunos días caminar por la zona hasta encontrar por dónde solía Andy deambular, cuando no se encontraba por la playa ni por las calles vecinas a esta. Los lugareños eran un poco reservados para darme más información sobre el paradero de la casita del Pescador, donde posiblemente Andy se quedaría, pero la búsqueda dio sus frutos, y encontré a Andy.
Gracias al interés de Tom, su buen corazón y apoyo financiero, pude llevar a Andy al Veterinario. Con los perros callejeros es un desafío coordinar una cita con los Veterinarios y peor solicitar el servicio de transporte.
Andy fue gentil al permitirme ponerle un arnés improvisado, y llevarlo a un lugar donde la camioneta de la Veterinaria podría recogernos, pero en esa oportunidad la camioneta no estuvo disponible. Un par más de intentos y pudimos coincidir teniendo a Andy, con la disponibilidad de la camioneta y el Dr. Veterinario.
Temía en el momento de intentar atraparlo que Andy huyera de mi, sabiendo que le pondría un arnés, pero no lo hizo. Hay algo con estos pobres perros que saben cuándo es que están recibiendo ayuda.
Finalmente, llegó el día, Andy estaba nervioso pero confió en mí. Viajé con él en la parte trasera de la camioneta, y se comportó como un campeón en el camino hacia y en la Oficina de la Veterinaria.
Andy antes de obtener ayuda.
Andy tuvo un conteo de 3 por hemoglobina, plaquetas muy bajas, altas en glóbulos blancos. Estuvo muy desnutrido y deshidratada. Andy tenía un caso severo de sarna del peor tipo, y tenía Erlichia (enfermedad por garrapatas), pero Andy era un luchador. Andy a pesar de su vida, es un perro muy feliz, porque sabe que algún día, en algún lugar, encontrará el amor que busca todos los días, que encontrará su hogar donde siempre habrá un recipiente con agua disponible para él, además de un plato de comida, sabe que encontrará un hogar donde no necesite acurrucarse bajo las lluvias tropicales. Un hogar donde los truenos y los rayos ya no lo asustarán porque no tenía dónde esconderse, un hogar donde podría refugiarse del sol abrasador, un hogar donde aprenderá sobre el amor.
Sorprendentemente, Andy es muy cariñoso, agradecido, le gustan los paseos, la compañía y las caricias. En la playa él juega como un perrito joven.
Gracias a Andy, ya no trabajo sola.
Tom y yo nos unimos para brindar más cuidados a los perros. Solía alimentar a 16 perros y ahora alimentamos a 23 y dos veces al día. Puedo brindar la atención médica que necesitan los perros.
Tom ayuda desde los Estados recaudando fondos entre sus Familiares, Amigos, Conocidos y de personas sensibles, mientras yo hacía el trabajo en el campo.
Andy nos enseñó que se pueden tratar más perros por el costo de uno si pudiéramos tener una casa donde tenerlos, por lo que nos fijamos como objetivo el encontrar una propiedad en el área que nos permita hacerlo.
Hoy tenemos ese hogar. Hemos alquilado una residencia cerca de la playa en la que podemos alojar un máximo de 10 perros, por lo que ha comenzado un nuevo desafío. Lo hemos alquilado por 3 meses, esperando que podamos extenderlo.
Notamos que podemos tratar a los perros, pero que debido a no tener un lugar limpio y seguro a donde llevarlos después de su tratamiento, al estar deambulando, estarían en contacto con otros perros enfermos, por lo que los esfuerzos se verían disminuidos cuando volvieran a infectarse. Ahora tenemos un lugar seguro para algunos de ellos, en donde pueden sanar y mantenerse hasta que les encontremos sus familias permanentes.
El reto que tenemos es poder alojarlos por más de 3 meses, para o encontrar personas de buen corazón dispuestas a ofrecer voluntariamente 30 minutos, una hora o más por semana para interactuar con los perros, mostrarles amor, caminarlos, bañarlos, proporcionar asistencia con el transporte, posibles hogares temporales, y por qué no, con alguna contribución de alimentos.
Por favor, ayúdenos a ayudar. Ayúdenos de cualquier manera que pueda, con su tiempo, los perros lo amarán, ayúdenos donando toallas o sábanas que quieran desechar, camisetas viejas que las reutilizaremos para hacer las fundas para sus camas. Necesitamos estantes, contenedores para almacenar alimentos, un refrigerador viejo, una lavadora vieja que pueda necesitar reparación.
Se preguntará y por qué ayudarnos? No tengo una respuesta a esa pregunta. Por doquier hay perros abandonados y abusados que necesitan ayuda. Solo puedo decir que estarán ayudando a los 23 que cuidamos en Gorgona, que con su ayuda 10 pueden ser removidos de las calles, reeducados y encontrar su hogar permanente, que estarán ayudando a ampliar nuestro alcance y que más perros pueden ser esterilizados, alimentados a diario y, por qué no, que algún día pudiéramos albergar el doble o el triple de animales.
Andy después del tratamiento

